El fotógrafo depende de su imaginación y creatividad para desarrollar su trabajo y es un ser bipolar. Supongo que todos tenemos momentos de euforia creativa, todo nos sale bien, estamos en racha (dicen los jugadores de cartas), al cabo de un tiempo es posible que todo se tuerza y pasemos un periodo de “sequía” la euforia se convierte en “que hago ahora” desaparece la creatividad, todo lo que probamos no acaba de gustarnos y parece que no hay manera de salir de la espiral negativa, de repente sin previo aviso las cosas vuelven a cambiar y volvemos a encontrar el camino.
Si te ocurre es normal, le ocurre también a la economía!
Con el tiempo se suavizan estos cambios, supongo que aprendes de ellos. Yo he descubierto ciertas cosas (libros, documentales, trabajos de otros fotógrafos, etc) que sirven de detonante para salir de un momento negativo. Lo principal es mantener la calma, relajarnos y todo vuelve a su cauce.

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